Mega Moolah y los casinos online en España: lo que puedes (y lo que no) jugar en 2026
Datos actualizados a noviembre 3, 2026 y verificados con el registro público de la Dirección General de Ordenación del Juego.

Pocas tragaperras han repartido tanto como Mega Moolah. Más de mil millones de euros desde 2006, un récord absoluto de 17.879.645 € en un solo giro y una fama que la precede en cualquier conversación sobre botes progresivos. Y sin embargo, la realidad para un jugador español que busque ese juego concreto en un casino con licencia DGOJ es dura: el Mega Moolah original no está disponible. No en Betway, no en William Hill, no en Casino Barcelona, no en Luckia. No lo ofrece ningún operador regulado en España, y eso coloca a esta página ante una decisión editorial: explicar por qué, contar qué sí se puede jugar en su lugar y dejar al lector con la información que necesita para elegir, no para descargar un atajo.
Esa es la promesa del artículo. Ni marketing disfrazado de reseña, ni la ficción de que un casino offshore que sortea controles protege igual. La posición es clara: la mejor decisión para un jugador español de jackpots progresivos en 2026 es la que se toma dentro del marco regulado, y las páginas siguientes explican por qué.
Qué es Mega Moolah: la tragaperras que repartió millones… y que no encontrarás en un casino español
Mega Moolah es una tragaperras de cinco rodillos, tres filas y 25 líneas de pago ambientada en la sabana africana. La lanzó Microgaming en 2006, y hoy la mantiene Games Global, la red que absorbió el catálogo histórico del desarrollador original. Su estructura combina símbolos animales (elefante, jirafa, cebra, antílope, búfalo, avestruz), un comodín con forma de león que duplica cualquier combinación en la que participe y un scatter de mono que activa una ronda de 15 tiradas gratuitas con multiplicadores de hasta x3, que puede reactivarse si vuelven a aparecer tres o más scatters en la ronda de bonificación. Sobre todo eso flota un sistema de jackpot progresivo de cuatro niveles que se activa de forma completamente aleatoria tras cualquier giro, mediante una rueda de la fortuna. Nada de combinaciones especiales: cualquier tirada, incluso una perdedora, puede disparar el acceso al bote.
Y aquí aparece el dato que ningún otro artículo del sector pone al principio. Gambling.com/es lo dice sin rodeos: «el juego clásico de Mega Moolah de Microgaming no está disponible en Betway ni en otros casinos online de España». Casino.org/es lo confirma en su ranking de slots: «esta máquina no está presente en España». La ausencia no es un tecnicismo regulatorio, es comercial: Games Global simplemente no licencia el título a operadores DGOJ. Las tragaperras con jackpot progresivo están permitidas en el marco español, pero este juego concreto queda fuera. Eso obliga a cualquier guía seria a ser transparente de entrada, en lugar de vender la ilusión de un operador que lo ofrece.
Lo que sí existe en casinos regulados es una red de variantes que comparten la mecánica del jackpot progresivo de cuatro niveles (Atlantean Treasures, Immortal Romance, Mega Moolah Megaways, entre otras) y tragaperras con bote progresivo de otros proveedores (NetEnt, Pragmatic Play, Blueprint Gaming) que los operadores DGOJ sí incluyen en su catálogo. La fama del original es mundial; la decisión sensata para un jugador español en 2026 empieza por aceptar que esa fama concreta no se cobra dentro del marco regulado.
Historia y evolución: de Microgaming a la red de jackpots de Games Global
Mega Moolah salió al mercado en 2006 de la mano de Microgaming, en una época en la que los botes progresivos eran una rareza técnica y los jackpots millonarios en slots online, prácticamente un experimento. La fórmula funcionó. La red fue creciendo con nuevas variantes conectadas al mismo sistema de cuatro niveles —la primera revisión importante llegó años después con Mega Moolah Isis, seguida de Summertime, Mega Moolah Megaways y, más recientemente, títulos como Atlantean Treasures (Neon Valley Studios, 2020) e Immortal Romance Mega Moolah (2021). Hoy la red de Games Global suma más de 24 títulos distintos, todos ellos alimentando el mismo pozo progresivo del nivel Mega, lo que explica que la cifra acumulada desde 2006 supere los mil millones de euros en premios repartidos.
La transición de Microgaming a Games Global merece una nota. Microgaming fue durante décadas uno de los nombres pesados del software de casino online; en 2021 vendió parte de su cartera y la infraestructura de jackpot progresivo pasó al paraguas de Games Global. Para el jugador el cambio es invisible: el motor del jackpot, los niveles y la lógica de activación aleatoria siguen siendo los mismos. Para el mercado español, en cambio, la transición no trajo el título original de vuelta. Los operadores DGOJ trabajan con una selección de proveedores aprobados, y la saga Mega Moolah no figura entre los títulos que Games Global licencia actualmente a ese perímetro.
Cómo funciona: rodillos, símbolos, apuesta y la ruleta que decide el jackpot
La mecánica de Mega Moolah es directa. Los cinco rodillos con tres filas generan 25 líneas de pago fijas; el jugador elige el importe de la apuesta y gira. El rango de apuestas va de 0,25 € a 6,25 € por giro, suficiente para acomodar tanto al jugador conservador como al que quiere maximizar la contribución al bote progresivo. Los símbolos principales son los seis animales africanos, ordenados de menor a mayor valor (avestruz, cebra, gacela, jirafa, elefante y búfalo), y por encima el león actúa como comodín. Cinco leones en línea pagan 15.000 veces la apuesta; si el león entra en una combinación ganadora como sustituto, además aplica un multiplicador x2 sobre el premio resultante.

La ronda de giros gratis se activa con tres o más scatters del mono, que pagan 15 tiradas con multiplicadores de hasta x3. Esta ronda puede reactivarse si dentro de ella vuelven a salir tres scatters. Pero la pieza central del juego, lo que justifica su fama, es la rueda del jackpot. Se activa completamente al azar después de cualquier giro, sin necesidad de combinación previa: el jugador ve aparecer la rueda de la fortuna con cuatro segmentos diferenciados y esta decide a cuál de los cuatro niveles acceder. El Mini parte de un mínimo garantizado de 10 €, el Minor de 100 €, el Mayor crece hasta los 10.000 € y el Mega, el verdadero premio, arranca con un seed mínimo de 1.000.000 de libras esterlinas y crece con cada apuesta realizada en cualquier título de la red de Games Global. Esa alimentación compartida entre 24+ juegos es la razón por la que el Mega puede alcanzar cifras de ocho o nueve dígitos: cada giro en cualquier punto del mundo añade una fracción al bote común.
Reseña y opiniones: lo que la crítica valora (y lo que no) de Mega Moolah
El principal punto débil de Mega Moolah es también su dato más repetido: un RTP del 88,12%, muy por debajo de la media del sector, que en slots online de calidad ronda el 96%. Esa diferencia de casi ocho puntos porcentuales explica por qué el juego paga premios enormes con mucha menos frecuencia de lo que sugiere su fama. Una parte significativa de cada apuesta va a alimentar el bote progresivo, y eso se nota en el retorno de la partida regular. La volatilidad está clasificada como media, lo que sitúa al juego en un perfil equilibrado: no es una slot de sequías largas ni de ganancias pequeñas y constantes. La combinación RTP bajo + volatilidad media + jackpot colosal es la firma de Mega Moolah.

La crítica del sector lo valora por tres cosas concretas. La primera es la red de jackpots compartidos: cualquier giro, en cualquier variante, contribuye al mismo Mega, lo que produce cifras de récord —el mayor premio pagado fue de 17.879.645 €, ganado en Betway—. La segunda es la universalidad del disparador: la rueda de la fortuna se activa de forma aleatoria, sin combinación previa, lo que añade tensión a cualquier tirada por baja que sea la apuesta. La tercera es la longevidad: lleva casi dos décadas en el mercado con la misma mecánica básica y sigue siendo el bote progresivo más reconocible del mundo.
Donde la crítica es menos amable es en los gráficos y la temática. La estética de sabana africana con animales de cartoon se siente datada; las slots más recientes de cualquier proveedor superan a Mega Moolah en acabado visual, animaciones y diseño sonoro. Para un jugador acostumbrado a slots modernas, el original puede parecer modesto. Pero ese acabado modesto coexiste con un sistema de bote que sigue sin rival en términos de cifra absoluta, y por eso el juego continúa siendo el más buscado del segmento.
Las variantes de Mega Moolah: una saga que crece mientras la original sigue fuera de España
La red de Games Global ha producido más de 24 títulos bajo el paraguas Mega Moolah, pero la disponibilidad en operadores DGOJ no se ha confirmado para ninguna de las variantes en esta verificación. Lo que sí se puede documentar es la mecánica y las cifras de las dos variantes más relevantes, para que el jugador sepa qué se juega cuando aparece alguna referencia a ellas.
Atlantean Treasures Mega Moolah: la variante de mayor rango de apuesta
Atlantean Treasures Mega Moolah fue desarrollada por Neon Valley Studios para Microgaming y lanzada en 2020. Mantiene la estructura clásica de cinco rodillos y tres filas, pero reduce las líneas de pago a 10 fijas y cambia la temática de sabana africana por una civilización submarina perdida. El RTP sube al 92,08%, casi cuatro puntos por encima del original, y la volatilidad se mantiene en el rango medio. Donde esta variante destaca especialmente es en el rango de apuesta, que va de 0,10 € a 200 € por giro: la horquilla más amplia de toda la saga. La tasa de acierto declarada es del 21,69%, lo que significa que más de uno de cada cinco giros produce algún tipo de premio, un dato relevante para jugadores que valoran la frecuencia de pequeñas victorias por encima del potencial de bote aislado. La ruleta del jackpot sigue siendo la misma: activación aleatoria tras cualquier giro, con acceso al Mini, Minor, Major o Mega acumulado.

Immortal Romance Mega Moolah: riesgo alto para el jugador que busca volatilidad
Immortal Romance Mega Moolah es la variante más agresiva de la saga. Lanzada en 2021, toma la popular slot de vampiros de Microgaming y la conecta al sistema de jackpot progresivo de cuatro niveles. El RTP alcanza el 93,4%, el más alto entre las variantes documentadas, pero la contrapartida es una volatilidad alta, lo que en la práctica significa sequías más largas y premios más espaciados pero potencialmente más altos cuando llegan. El rango de apuestas va de 0,30 € a 18 €, una franja más estrecha que la de Atlantean Treasures pero suficiente para jugadores con bankroll medio. Esta variante no busca al jugador conservador: apunta al perfil que acepta volatilidad a cambio de un RTP mejorado y mantiene la puerta abierta al Mega acumulado.
Jugar a Mega Moolah gratis: el modo demo que te enseña lo que el original no te dará en España
El modo demo de los casinos online funciona con el mismo motor matemático y la misma tabla de pagos que la versión de dinero real. Lo que cambia son las fichas: en lugar de saldo financiero, el jugador recibe saldo virtual sin valor. Eso significa que la experiencia de juego es idéntica en términos de RTP, volatilidad, frecuencia de premios, comportamiento del scatter y, sobre todo, comportamiento de la ruleta del jackpot. La rueda de la fortuna puede aparecer en demo igual que en dinero real. La diferencia, claro, es que cualquier activación del jackpot en demo es simbólica: no hay bote cobrable, no hay transferencia bancaria, no hay premio.
En el caso concreto de Mega Moolah, el modo demo en operadores DGOJ no aplica porque el juego original no está en su catálogo. Pero el concepto es transferible: cualquier tragaperras con jackpot progresivo disponible en casinos regulados puede probarse gratis antes de apostar dinero real. Esa prueba previa es donde el jugador aprende cómo se siente la volatilidad del juego, con qué frecuencia aparecen rondas de bonificación, cuánto tarda en activarse la ruleta del jackpot y, sobre todo, si la mecánica le divierte o le frustra. Una sesión demo de cien giros dice más que cualquier reseña escrita.
Diferencias entre jugar gratis y apostar dinero real: lo que el saldo ficticio no te cuenta
El demo y el juego real comparten motor y tabla de pagos, pero la experiencia psicológica diverge por completo. En demo, la pérdida no duele; en juego real, cada euro sale de un saldo que el jugador ha decidido limitar, y la ruedecita del jackpot que gira y cae en el segmento Mega en modo demo produce una sonrisa, mientras que en modo real puede producir algo más parecido a la incredulidad. El demo no enseña qué se siente apostando con la convicción de que cada giro puede cambiar el mes.
Hay además barreras exclusivas del juego real. El Real Decreto 958/2020 establece un límite de depósito provisional de 150 € para cuentas recién creadas en casinos DGOJ, hasta completar la verificación documental completa. Una vez verificada la identidad, el jugador puede mover fondos libremente dentro de los límites generales (600 €/día, 1.500 €/semana, 3.000 €/mes por operador bajo el régimen vigente). En demo no hay verificación, no hay límite, no hay cuenta bancaria vinculada. La fricción es cero, y por eso la transición de demo a juego real exige un paso de reflexión que el jugador debe darse a sí mismo, no la plataforma.
¿Se puede jugar a Mega Moolah sin registrarse? Lo que permite (y lo que no) el marco español
En un casino con licencia DGOJ, jugar en modo demo no exige registro: la mayoría de operadores permiten girar los rodillos con saldo virtual sin crear cuenta. Pero eso aplica solo al catálogo disponible en ese operador. En el caso de Mega Moolah, ningún operador DGOJ lo ofrece, así que la respuesta corta a si se puede jugar sin registrarse desde España es: no a la versión con dinero real, y no a la versión demo del original dentro del marco regulado.
El marco regulatorio español tampoco permite operar sin licencia. Ofrecer juego online en España sin autorización DGOJ es infracción muy grave, con multas de hasta 50 millones de euros y hasta cuatro años de inhabilitación para los operadores. Los casinos offshore que ofrecen Mega Moolah a jugadores españoles funcionan al margen de ese marco. Un jugador que abre una cuenta en uno de estos sitios queda fuera de la protección DGOJ: si la cuenta se bloquea, si el retiro se deniega o si el operador simplemente cierra, el único recurso es el regulador extranjero (Curaçao, Malta u otro), no la autoridad española. El acceso al juego sin licencia es posible técnicamente; lo que se pierde al cruzar ese umbral es cualquier mecanismo de protección.
Dónde jugar a tragaperras con jackpot progresivo en España: 10 casinos con licencia DGOJ analizados
Mega Moolah original no aparece en esta tabla porque ningún operador DGOJ lo ofrece. Lo que sí aparece son diez casinos con licencia española activa que ofrecen tragaperras con jackpot progresivo de otros proveedores y, en la mayoría de los casos, contenido de Microgaming/Games Global distinto al título original. La selección se ha construido sobre tres criterios: licencia DGOJ activa, oferta verificable de tragaperras con jackpot progresivo y bono de bienvenida con condiciones documentadas. El depósito mínimo y el rasgo distintivo de cada licencia completan la información que el jugador necesita para comparar.

| Operador | Licencia DGOJ | Bono de bienvenida | Depósito mínimo |
|---|---|---|---|
| Bet365 | 47-11/GO/A86340270/SGR | Hasta 200 giros gratis (en carrete) | 10 € |
| Casino Barcelona | 172-11/GO/A65661886/SGR | 200% hasta 200 € + 600 tiradas gratis | — |
| Luckia | 101-11/GO/A70301817/SGR | 30 € sin depósito + 100% hasta 200 € | 5 € |
| William Hill | 75-11/GO/N0440809B/SGR | 100% hasta 200 € + 50 giros gratis | — |
| Betway | 62-11/GO/461264D/SGR | 100% hasta 150 € | 1 € |
| PlayUZU | GO/2018/042 | 100 giros gratis sin rollover | — |
| Codere | 223-11/GO/A86346038/SGR | Hasta 200 € | — |
| bwin | 5-11/GO/N0461246A/SGR | Primera apuesta asegurada hasta 100 € | 5 € |
| Betfair | 39-11/GO/99504836/SGR | Hasta 200 € en apuestas gratis | — |
| Sportium | 24-11/GO/A65640252/SGR | 10 € sin depósito + 100% hasta 200 € | 10 € |
La foto fija de la oferta de cada operador en 2026 depende de condiciones que no caben en una columna: requisitos de apuesta, caducidad, juegos que contribuyen al rollover, límites de retirada por bono. Para eso existen las secciones siguientes.
Criterios para elegir un casino seguro con jackpots progresivos en España
El primer criterio no es negociable: licencia DGOJ activa. La DGOJ mantiene un registro público accesible en ordenacionjuego.es, y cualquier operador que no figure ahí está operando fuera del marco legal español. La segunda pista, derivada de la primera, es el dominio .es: los operadores autorizados deben operar bajo dominio español, y la DGOJ lo señala expresamente como señal de operador autorizado. Una URL con terminación distinta (.com, .bet, .io) sin redirección a .es no es un operador regulado en España.
El tercer criterio es la variedad de proveedores de jackpot progresivo. Un operador con un solo proveedor y un solo bote depende demasiado de una sola mecánica; un operador con varios proveedores y varios botes repartidos da al jugador más opciones de juego y reduce el riesgo de que un título específico quede descatalogado. El cuarto criterio son las condiciones del bono de bienvenida: importe nominal, requisito de apuesta (rollover), plazo de caducidad, contribución de las tragaperras al rollover, límite de retirada por bono. Un bono de 200 € con un rollover x35 que expira en siete días vale mucho menos que un bono de 100 € con rollover x20 que expira en 30 días, y el jugador que no compara esa letra pequeña está aceptando a ciegas. El quinto criterio son las herramientas de juego responsable integradas en el operador: autoexclusión, límites de depósito personalizables, test de autoevaluación, enlace al servicio de asistencia. Si un operador DGOJ no las ofrece, está incumpliendo parte del marco regulatorio.
Comparativa: licencia DGOJ frente a operadores offshore que sí ofrecen Mega Moolah
El argumento comercial de los casinos offshore que ofrecen Mega Moolah a jugadores españoles es simple: tienen el juego que el jugador busca. El argumento en contra es estructural. Un operador sin licencia DGOJ no está sometido a los controles del regulador español: no pasa por la verificación de su motor de juego, no certifica su RTP ante la autoridad, no segrega los fondos de los jugadores, no ofrece recurso ante la DGOJ en caso de disputa. Si el operador decide bloquear la cuenta, si el retiro se demora periodo de cuatro semanas, si los términos del bono cambian sin previo aviso, el jugador queda con un único camino: reclamar ante el regulador extranjero donde el operador tiene licencia (Curaçao, Anjouan u otro). La distancia entre la queja y la resolución se mide en periodo de cuatro semanas, no en días.
La consecuencia para un jugador español es directa. Jugar en un operador offshore implica asumir que no existe protección equivalente a la DGOJ. Las multas de hasta 50 millones de euros y la inhabilitación de hasta cuatro años que la Ley 13/2011 prevé para los operadores sin licencia se aplican al operador, no al jugador, lo que significa que el jugador español no es sancionado por jugar en el sitio offshore. Pero esa no es protección: es ausencia de castigo. La protección real es la que se activa cuando algo va mal: un retiro denegado, un bono no entregado, una cuenta bloqueada. Esa protección no existe fuera del marco DGOJ. La elección entre Mega Moolah original sin protección y tragaperras con jackpot progresivo con protección plena es una elección entre dos universos regulatorios distintos, y el jugador debe hacerla con los ojos abiertos.
Bet365
Bet365 opera en España bajo licencia general de Otros Juegos número 47-11/GO/A86340270/SGR desde 2012, lo que la convierte en una de las veteranas del mercado regulado. Su catálogo de tragaperras supera los 350 títulos e incluye proveedores como Microgaming, Blueprint Gaming, NetEnt y Pragmatic Play, lo que da al jugador acceso a botes progresivos de varias redes distintas. El bono de bienvenida para casino se articula en forma de hasta 200 giros gratis, distribuidos mediante un carrete de tiradas que puede liberar hasta 20 giros en cada activación, hasta diez veces a lo largo de 20 días desde el registro. El depósito mínimo es de 10 €.
Bet365 es el operador donde se ganó el mayor premio de la historia de Mega Moolah —17.879.645 € en un solo giro—, dato que sigue asociando el nombre de Betway al de la saga aunque el juego original ya no esté disponible en el perímetro español. Lo que sí está disponible es el resto del catálogo de Microgaming y de otros proveedores con bote progresivo. Para un jugador que valore la continuidad de marca y un catálogo amplio con múltiples redes de jackpot, Bet365 es una opción sólida dentro del marco DGOJ. La activación escalonada de los giros gratis exige paciencia, pero a cambio la barra de entrada (10 €) es accesible.
Casino Barcelona
Casino Barcelona opera con licencia DGOJ 172-11/GO/A65661886/SGR y presume del catálogo más amplio entre los operadores analizados: más de 4.500 slots disponibles. Su bono de bienvenida duplica el primer depósito con un 200% hasta 200 €, al que suma 600 tiradas gratis, una cifra que duplica la mayoría de competidores. El catálogo incluye proveedores de jackpot progresivo, lo que permite al jugador acceder a botes de varias redes distintas sin salir del operador.
La propuesta de Casino Barcelona está pensada para el jugador que busca variedad por encima de especialización. Con 4.500 slots, el jugador que quiera explorar mecánicas, temáticas y niveles de volatilidad tiene margen para hacerlo sin tocar otros operadores. El bono del 200% es uno de los más generosos de la comparativa en términos nominales, aunque como en todos los bonos DGOJ, el valor real depende de las condiciones de rollover adjuntas, que el jugador debe leer antes de aceptar. Para quien quiera probar mucho en una sola casa, Casino Barcelona es una de las opciones más completas del mercado regulado en 2026.
Luckia
Luckia destaca por una ventaja diferencial en la comparativa: ofrece 30 € sin depósito como parte de su bono de bienvenida, una cifra poco habitual en el mercado DGOJ donde la mayoría de bonos exigen un primer ingreso para activarse. A ese bono sin depósito suma un 100% adicional hasta 200 € sobre el primer depósito, con un depósito mínimo de 5 €, el más bajo entre los operadores con bono de depósito de la lista junto a Betway.
La propuesta de Luckia es ideal para el jugador que quiere probar un casino con dinero real sin arriesgar saldo propio desde el primer giro. Los 30 € sin depósito son la vía de entrada más limpia que existe en el marco regulado español, y el depósito mínimo de 5 € sobre el segundo tramo del bono (100% hasta 200 €) hace que la barrera de acceso sea mínima. Para un jugador que valore la posibilidad de probar antes de comprometer fondos, Luckia ocupa una posición singular en esta comparativa.
William Hill
William Hill opera en España bajo WHG Ceuta, S.A. con licencias DGOJ entre las que destaca la 75-11/GO/N0440809B/SGR. Su catálogo de tragaperras supera los 1.000 títulos, una cifra que cubre con holgura las preferencias de la mayoría de jugadores. El bono de bienvenida combina un 100% hasta 200 € con 50 giros gratis adicionales, una estructura mixta que equilibra saldo de bono y tiradas promocionales.
La marca William Hill es una de las más longevas del sector a nivel internacional, y su desembarco en el mercado regulado español aporta ese peso de marca al catálogo DGOJ. Para un jugador que busque un operador con presencia histórica amplia y un catálogo de slots por encima del millar, William Hill es una opción sólida. Los 50 giros gratis del bono de bienvenida dan acceso a títulos específicos sin coste adicional, aunque la lista exacta de slots elegibles la define el operador en sus términos promocionales.
Betway
Betway está licenciada en España con el número 62-11/GO/461264D/SGR y ofrece más de 500 juegos de casino en su catálogo. Su bono de bienvenida es un 100% hasta 150 €, con un depósito mínimo de solo 1 €, válido durante 7 días desde el registro. La barrera de entrada es la más baja entre los operadores analizados, lo que sitúa a Betway como opción para jugadores que quieran probar con un depósito simbólico.
La relación histórica de Betway con Mega Moolah añade una nota peculiar: el récord absoluto de 17.879.645 € se ganó en una sesión de Betway, lo que vincula la marca al juego de forma inmediata para cualquier persona que haya oído hablar del bote. Esa asociación sigue siendo parte del imaginario del sector, aunque el juego original ya no esté disponible en la versión española del operador. Lo que sí ofrece Betway dentro del marco DGOJ es acceso al resto de su catálogo, que incluye tragaperras con jackpot progresivo de varios proveedores. Para un jugador atraído por la marca pero consciente de la ausencia del título original, Betway es una opción razonable con la barrera de entrada más accesible de la comparativa.
PlayUZU
PlayUZU fue reconocida con cuatro premios EGR 2024 al mejor operador, lo que la sitúa como una de las casas mejor valoradas por la industria en 2026. Su bono de bienvenida se articula en 100 giros gratis sin rollover, una característica que rompe con la norma del sector: en lugar de un importe de bono con requisitos de apuesta, el jugador recibe tiradas cuyo premio puede retirar sin condición adicional.
La propuesta de PlayUZU es la más limpia de la comparativa en términos de letra pequeña. Sin rollover, el jugador sabe desde el primer momento que cualquier ganancia de los giros gratis es retirable según las condiciones generales del operador, sin tener que multiplicar el importe del bono varias veces antes de poder sacar el dinero. Para un jugador que prioriza la transparencia y la simplicidad de las condiciones, PlayUZU es la opción más directa de la lista. Los 100 giros gratis están vinculados a títulos específicos (Book of Dead o Queen of the Pyramids según promoción), lo que el jugador debe verificar en los términos vigentes del operador.
Codere
Codere opera en España desde 2008 con múltiples licencias DGOJ, entre ellas la 223-11/GO/A86346038/SGR. Es uno de los operadores con mayor presencia omnicanal del mercado, combinando locales físicos con plataforma online. Su bono de bienvenida llega hasta 200 €, dentro del rango estándar del sector para el tramo de depósito igualado.
La propuesta de Codere está pensada para el jugador que valore una marca con arraigo en el mercado español y con presencia física además de online. Los 200 € del bono de bienvenida son comparables a los de otros operadores de la lista; lo que diferencia a Codere es la combinación de licencias y el recorrido en el sector desde 2008, lo que aporta un nivel de consolidación que pocos competidores pueden igualar. Para el jugador de jackpots progresivos, el catálogo incluye tragaperras con bote de varios proveedores, dentro del marco que el operador tiene licenciado.
bwin
bwin está licenciada en España bajo el número 5-11/GO/N0461246A/SGR. Su bono de bienvenida adopta una estructura distinta a la mayoría de competidores: primera apuesta asegurada hasta 100 €, sin requisito de apuesta (sin rollover), con caducidad de 7 días y un depósito mínimo de 5 €. En la práctica, si la primera apuesta del jugador resulta perdedora, bwin devuelve el importe hasta un máximo de 100 € como apuesta gratuita.
La particularidad de bwin está en la combinación de apuesta asegurada + sin rollover + depósito mínimo bajo. Para el jugador que valore una propuesta de bienvenida conservadora, donde el peor escenario es recuperar el importe de la primera apuesta, bwin es una opción estructurada en torno a la reducción del riesgo inicial. Los 7 días de caducidad imponen un ritmo decidido al uso del bono, lo que el jugador debe tener presente antes de aceptarlo. El resto del catálogo de tragaperras de bwin incluye opciones con jackpot progresivo dentro del perímetro licenciado.
Betfair
Betfair opera en España con licencia DGOJ número 39-11/GO/99504836/SGR y es conocida principalmente por su casa de intercambio de apuestas, una de las señas de identidad históricas de la marca a nivel internacional. Su bono de bienvenida de casino llega hasta 200 € en apuestas gratis, una cifra en línea con los estándares del sector.
Para el jugador que busca un operador con oferta combinada de casino y apuestas deportivas bajo una marca conocida, Betfair ofrece esa versatilidad dentro del marco DGOJ. El catálogo de tragaperras incluye opciones con jackpot progresivo, aunque el peso histórico de la marca está más en el intercambio de cuotas que en el casino puro. La decisión entre Betfair y un operador más especializado en slots depende de si el jugador quiere concentrar todo su juego en un solo operador o diversificar entre casas con perfiles distintos.
Sportium
Sportium está licenciada en España bajo el número 24-11/GO/A65640252/SGR y combina dos tramos en su bono de bienvenida: 10 € sin depósito para empezar, más un 100% hasta 200 € en freebets sobre los dos primeros depósitos, con un depósito mínimo de 10 €. El rollover del bono es x1 sobre cada depósito, con cuota mínima de 1,50 y freebet válida durante 7 días. La combinación de tramo sin depósito + rollover bajo (x1) hace que Sportium ocupe una posición particular en la comparativa.
La propuesta de Sportium es accesible: los 10 € sin depósito son la entrada más baja entre los operadores con este formato, y el rollover x1 es de los más reducidos del mercado DGOJ. Para un jugador que valore tanto el tramo sin depósito como un rollover agresivo, Sportium es una opción a considerar. La caducidad de 7 días y la cuota mínima de 1,50 en las freebets son condiciones que el jugador debe leer antes de activar el bono.
Bonos de bienvenida y giros gratis: por qué tu recompensa por registrarte vale menos de lo que crees
El bono de bienvenida es la primera cifra que el operador pone delante del jugador, y por eso es donde más fácil se pierde de vista lo que esa cifra vale realmente. Un 200% hasta 200 € puede sonar a duplicar el primer depósito; en la práctica, ese 200 € de bono está sujeto a condiciones que reducen su valor nominal de forma significativa. Tres factores son los que más erosionan el valor real: el requisito de apuesta (rollover), el plazo de caducidad y los juegos que contribuyen a liberar el bono.

El rollover es la cantidad de veces que hay que jugar el importe del bono (o del bono más depósito, según el operador) antes de poder retirar el saldo de bono convertido en saldo real. Un rollover x35 sobre un bono de 100 € exige 3.500 € de apuestas antes de poder retirar las ganancias derivadas del bono. Eso no garantiza recuperar nada: es un volumen de juego que debe completarse dentro del plazo de caducidad del bono, que suele oscilar entre 7 y 30 días en el mercado DGOJ. Si el jugador no completa el rollover en plazo, el saldo de bono se pierde.
Los giros gratis son el formato más extendido en promociones de tragaperras, y aquí la diferencia entre operadores se vuelve importante. Los giros gratis sin rollover (como los 100 de PlayUZU) mantienen el valor íntegro de cualquier ganancia: lo que se gana en los giros se convierte en saldo retirable sin más condiciones. Los giros gratis con rollover, en cambio, exigen multiplicar las ganancias un número determinado de veces antes de poder retirarlas, igual que ocurre con el bono en metálico. Bet365 distribuye hasta 200 giros gratis a través de un carrete de tiradas que se activa por bloques; William Hill suma 50 giros a su bono de depósito del 100%. En ambos casos, el jugador debe leer las condiciones específicas para saber qué peso tienen esos giros en el cómputo total del rollover.
Cómo se activa una promoción de giros gratis vinculada a una tragaperras
El proceso real de activación varía según el operador, pero comparte varias etapas comunes. La primera es el registro, que en operadores DGOJ exige verificación documental previa o, como mínimo, simultánea: conforme al Real Decreto 958/2020, las cuentas recién creadas están sujetas a un límite de depósito provisional de 150 € hasta completar la verificación. Esa verificación es condición necesaria para acceder al bono completo; sin ella, el jugador puede usar el demo y los primeros 150 € de depósito, pero el bono de bienvenida queda bloqueado.
La segunda etapa es el depósito mínimo exigido por la promoción (cuando aplica). Bet365 exige un mínimo de 10 € para activar el carrete de tiradas; William Hill y otros operadores exigen mínimos distintos según promoción. Sin ese depósito, los giros gratis no se asignan. La tercera etapa es la asignación efectiva: en algunos operadores los giros llegan de golpe; en otros, como Bet365, se liberan escalonadamente (hasta 20 giros por activación del carrete, hasta diez veces en 20 días). La cuarta etapa es la caducidad: los giros no usados expiran, normalmente en 7 días desde la asignación. Superado ese plazo, los giros se pierden sin posibilidad de reclamación.
Requisitos de apuesta: la letra pequeña que convierte 200 € de bono en mucho menos
El requisito de apuesta, también llamado rollover, es el factor que más reduce el valor real de un bono. La mecánica es esta: el operador entrega al jugador un saldo de bono (por ejemplo, 100 € como contrapartida a un depósito de 100 € con un 100% de igualación). Para poder retirar las ganancias derivadas de ese saldo, el jugador debe apostar un volumen total igual al bono multiplicado por el rollover. Si el rollover es x35, el jugador debe apostar 3.500 € antes de poder convertir el saldo de bono en saldo retirable. Y debe hacerlo dentro del plazo de caducidad del bono.
Las tragaperras suelen contribuir al 100% del rollover en la mayoría de operadores DGOJ, lo que significa que cada euro apostado en slots cuenta entero. Otros juegos (ruleta, blackjack, casino en vivo) contribuyen menos o nada, lo que incentiva al jugador a centrar el volumen de juego en slots. La excepción destacada son los bonos sin rollover: PlayUZU entrega 100 giros gratis cuyo premio se retira sin condición de apuesta adicional; bwin estructura su primera apuesta asegurada sin rollover también. Esas excepciones son la prueba de que el modelo sin rollover es viable dentro del mercado DGOJ, aunque la mayoría de operadores sigue apostando por el formato tradicional.
Mega Moolah en el móvil: el jackpot millonario que cabe en tu bolsillo
La experiencia de juego en móvil, tanto en smartphone como en tablet, reproduce la mecánica de escritorio sin pérdidas funcionales. Los cinco rodillos con sus 25 líneas de pago, el scatter del mono, el wild del león con su multiplicador x2 y, sobre todo, la ruleta del jackpot de cuatro niveles funcionan igual en pantalla táctil que con clic de ratón. La activación aleatoria del jackpot no distingue plataforma: cualquier giro, en cualquier dispositivo conectado a la red de Games Global, tiene la misma probabilidad de disparar la rueda de la fortuna. Los controles de apuesta se adaptan al formato vertical u horizontal según el operador, y el tiempo de carga en una conexión 4G o 5G estándar es inferior al de la mayoría de slots modernos.

Los diez operadores analizados cuentan con versión móvil accesible, ya sea mediante aplicación nativa (disponible en las tiendas oficiales para iOS y Android en la mayoría de los casos) o mediante navegador móvil optimizado. La diferencia entre ambas vías no es de catálogo: el catálogo de tragaperras es el mismo en app y en navegador. La diferencia está en la experiencia de uso, y ahí la elección depende del perfil del jugador.
App de casino frente a navegador: qué pierdes (y qué ganas) en cada formato
La aplicación nativa ofrece tres ventajas concretas. La primera son las notificaciones push: el operador puede avisar al jugador de tiradas gratis disponibles, botes a punto de caer o nuevas promociones sin que el jugador tenga que abrir la app. La segunda es el acceso rápido: la app guarda credenciales y carga el catálogo directamente, sin pasar por la URL cada vez. La tercera es la optimización: la app está diseñada para el dispositivo, lo que reduce consumo de batería y mejora la fluidez de las animaciones en comparación con el navegador en muchos casos.
El navegador móvil, en cambio, ofrece sus propias ventajas. No requiere instalación, así que no ocupa espacio en el dispositivo ni exige actualizaciones periódicas. No depende de la aprobación de la tienda de aplicaciones para ofrecer nuevas slots. Y en operadores DGOJ funciona bajo el mismo dominio .es que la versión de escritorio, lo que asegura que el jugador sigue navegando dentro del marco regulado. Para el jugador que juega de forma puntual o que no quiere acumular apps en el dispositivo, el navegador móvil ofrece una experiencia completa sin compromisos técnicos.
El consumo de datos es ligeramente menor en navegador cuando el jugador no usa la app de forma intensiva, y la batería se comporta de forma similar en ambos formatos siempre que la sesión sea razonable. La elección entre app y navegador no es técnica sino de hábitos: el jugador que abre el casino a diario se beneficia de la app; el jugador que juega de forma esporádica prefiere el navegador.
Marco legal del juego online en España: lo que protege al jugador de jackpots progresivos en 2026
El marco regulatorio español del juego online descansa sobre la Ley 13/2011 y el Real Decreto 1614/2011. La autoridad competente es la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. La DGOJ concede dos tipos de licencia: las generales, que autorizan una modalidad completa de juego (apuestas, concursos, otros juegos) por 10 años renovables, y las singulares, que autorizan un juego específico por 1 a 5 años. La pérdida de una licencia general invalida las singulares asociadas. Todo operador autorizado debe funcionar bajo dominio .es, lo que la propia DGOJ señala como la señal más clara de que el jugador está navegando en un sitio regulado.

Los límites de depósito vigentes en 2026 son de 600 € diarios, 1.500 € semanales y 3.000 € mensuales por operador. Esos límites son por operador, lo que significa que un jugador con cuentas en tres operadores distintos podría, en teoría, mover hasta 1.800 € diarios en conjunto. Ese es precisamente el cambio que el Real Decreto 520/2026 introduce: a partir del 25 de marzo de 2027, los límites serán conjuntos por persona, no por operador, fijados en 700 € diarios, 1.750 € semanales y 3.300 € por periodo de cuatro semanas. La verificación del cumplimiento será tecnológica, en tiempo real, mediante una herramienta gestionada por la propia DGOJ. El jugador podrá reducir sus límites de forma inmediata; para aumentarlos o suprimirlos necesitará un plazo de reflexión de 3 días hábiles, sin posibilidad de nuevo aumento durante los 3 periodo de cuatro semanas siguientes.
Ofrecer juego en España sin licencia DGOJ está tipificado como infracción muy grave en el Título VI de la Ley 13/2011. Las sanciones pueden llegar hasta 50 millones de euros de multa y hasta 4 años de inhabilitación para los responsables, con cierre del canal, bloqueo de la web y bloqueo de pagos. En la práctica, los operadores extranjeros sin licencia que han intentado servir al mercado español han recibido multas del orden de 5 millones de euros más bloqueo web. El jugador español que juega en esos sitios no es sancionado, pero queda fuera del paraguas de la DGOJ.
Tabla de límites de depósito: régimen actual frente al nuevo sistema conjunto
| Límite | Régimen actual (por operador) | Nuevo régimen RD 520/2026 (conjunto, desde 25/03/2027) |
|---|---|---|
| Diario | 600 € | 700 € |
| Semanal | 1.500 € | 1.750 € |
| Mensual / 4 semanas | 3.000 € | 3.300 € |
El cambio de estructura es lo que importa más que el ajuste de cifras. Bajo el régimen actual, los límites se aplican por operador, de modo que un jugador con cuentas en varios casinos puede multiplicar su capacidad de depósito por el número de operadores. Bajo el nuevo régimen, los límites se aplican por persona, con verificación en tiempo real por parte de la DGOJ. El Ministerio lo expuso con claridad: «este nuevo sistema sustituye al anterior en el que el límite económico se establecía de manera independiente por cada operador y no por persona». Las cifras suben ligeramente para compensar la nueva restricción transversal, pero el cambio cualitativo es la unificación por jugador, no el ajuste cuantitativo.
Juego responsable: herramientas reales, no un descargo legal
El marco español de juego responsable combina varias capas de protección que el jugador puede activar a voluntad. La primera es el RGIAJ, el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, gestionado por la DGOJ. La inscripción puede ser voluntaria (por decisión del jugador) o por orden judicial, y bloquea la participación en cualquier juego que consulte el registro en todo el territorio nacional. La baja mínima es de 6 periodo de cuatro semanas; durante ese periodo, ninguna inscripción nueva es posible, y las comunicaciones comerciales de operadores DGOJ están prohibidas para personas inscritas.

La segunda capa son los límites de depósito personalizables. El jugador puede reducir sus límites de forma inmediata en cualquier operador DGOJ, sin justificación. Para aumentarlos, debe esperar 3 días hábiles de reflexión, y no puede solicitar un nuevo aumento durante los 3 periodo de cuatro semanas siguientes. Esa estructura empuja al jugador a la baja y le pone fricción al alza, lo que convierte el límite en una herramienta de protección real, no en un trámite.
La tercera capa es la protección especial a jóvenes de 18 a 25 años. Las pérdidas netas que definen juego intensivo se reducen a 200 € en 3 semanas para este colectivo, frente a los 600 € del umbral general. Los operadores deben identificar a los jugadores en este rango de edad y aplicar medidas reforzadas: alertas tempranas, mensajes de riesgo al regresar a la plataforma, interacción obligatoria en caso de comportamiento de riesgo.
El Programa de Juego Seguro 2026–2030, presentado por la DGOJ el 17 de marzo de 2026, articula 3 prioridades, 6 objetivos generales y 24 medidas específicas en torno a la protección de colectivos vulnerables, la mejora de los entornos de juego y el refuerzo de los mecanismos de control. Los operadores están obligados a interactuar con jugadores en riesgo en un plazo máximo de 72 horas; si no hay respuesta, la cuenta queda suspendida hasta que se produzca el contacto. El servicio telefónico de asistencia al jugador problemático está disponible, aunque el número específico no se ha detallado en esta verificación.
Fiscalidad del juego online en España: cuánto se lleva Hacienda de tu premio
Las ganancias obtenidas en juego online en España tributan como ganancias patrimoniales en la base general del IRPF, no en la base del ahorro. Esto significa que se gravan según la escala general del impuesto, cuya tarifa puede llegar al 47% en los tramos superiores. Las pérdidas derivadas del juego pueden compensar ganancias dentro del mismo ejercicio fiscal, pero el resultado neto nunca puede ser negativo: si las pérdidas superan a las ganancias, el exceso no se arrastra a ejercicios siguientes ni se deduce de otras fuentes de renta.
Los operadores con licencia DGOJ están obligados a informar a Hacienda de los movimientos de sus jugadores, lo que significa que cualquier ganancia relevante queda registrada ante la autoridad fiscal. El jugador no necesita declarar manualmente las ganancias del casino online si el operador ya las ha reportado, aunque sí debe incluirlas en su declaración anual del IRPF. Los límites de depósito no son límites de ganancia: un jugador puede depositar 600 € al día bajo el régimen vigente y, en una sesión excepcional, obtener un premio muy superior. La fiscalidad opera sobre lo ganado, no sobre lo depositado, y ahí es donde el jugador debe tener clara la diferencia entre premios de lotería (que tienen tributación específica) y premios de juego online (que entran en la base general).
Cómo evaluamos y ordenamos los casinos de esta guía: fuentes, criterios y transparencia
La selección de los diez operadores analizados se ha construido sobre tres tipos de fuentes verificables. La primera es el registro público de la DGOJ, accesible en ordenacionjuego.es, donde figura cada licencia general y singular concedida a operadores con actividad en España. La segunda son las páginas oficiales de los propios operadores, donde se detallan los bonos de bienvenida vigentes, los depósitos mínimos exigidos y los términos de cada promoción. La tercera son medios especializados del sector en castellano (Gambling.com, Casino.org, Betbrothers, Casas de Apuestas y Eurosport) que cubren el mercado español con datos contrastados.
Los criterios de inclusión han sido tres: licencia DGOJ activa en el momento de la verificación, oferta verificable de tragaperras con jackpot progresivo y bono de bienvenida con condiciones documentadas. Los criterios de ordenación han sido cualitativos: variedad de proveedores, condiciones del bono, antigüedad de la licencia y herramientas de juego responsable disponibles. Esta lista no pretende ser un ranking absoluto: distintos jugadores valoran cosas distintas (depósito mínimo bajo, bono sin depósito, sin rollover, catálogo amplio), y la posición de cada operador refleja un equilibrio entre esos factores, no una jerarquía fija.
No se han incluido operadores sin licencia DGOJ por dos razones: la primera es que un operador offshore queda fuera del paraguas de protección al jugador que este artículo documenta; la segunda es que el artículo describe opciones dentro del marco regulado, no opciones que lo evitan. Tampoco se han incluido bonos no verificables o promociones sujetas a condiciones que los medios consultados no hayan podido confirmar. Las reseñas de usuarios no se han utilizado como criterio porque su verificación es estructuralmente débil y no añade rigor al análisis comparativo.
Mega Moolah no está en España… y tu decisión sobre los jackpots progresivos en 2026 empieza por aceptarlo
El hecho central de esta guía es también su punto de partida: Mega Moolah original no está disponible en casinos con licencia DGOJ en España. Eso cierra una puerta, pero abre otra más útil. Las tragaperras con jackpot progresivo que sí operan en el marco regulado español ofrecen algo que el original no puede dar a un jugador español: protección real del regulador, mecanismos de juego responsable activables, fiscalidad transparente y recurso ante la DGOJ en caso de disputa. La marca global no compensa lo que se pierde fuera del paraguas regulatorio.
El coste real de jugar en cualquier tragaperras con jackpot progresivo es el mismo en términos estructurales: el RTP está siempre por debajo del 96% en este segmento, los botes progresivos concentran una porción de cada apuesta que reduce el retorno del juego base, y la ventaja de la casa es permanente. Eso no hace al juego una mala elección para el jugador que lo disfruta con dinero que puede perder; lo que hace es exigir información, y eso es lo que este artículo ha intentado aportar: cifras concretas de cada operador, condiciones reales de cada bono, marco legal completo y herramientas de protección que el jugador puede activar por sí mismo.
Para un jugador de 18 a 25 años, el mercado español ofrece un nivel adicional de protección: pérdidas netas de juego intensivo reducidas a 200 € en tres semanas, alertas obligatorias de los operadores, interacción forzada ante comportamiento de riesgo. Para un jugador que quiera autoexcluirse, el RGIAJ es un registro nacional con efecto inmediato. Para un jugador que quiera reducir sus límites de depósito, el ajuste es instantáneo y la fricción está en subirlos, no en bajarlos. Esas herramientas existen porque alguien decidió que debían existir; usarlas no es debilidad, es usar el sistema para lo que fue diseñado.
La decisión final es del jugador. Pero la decisión informada, la única que vale la pena tomar, es la que se construye sobre cifras reales, condiciones leídas y un marco regulatorio entendido. Esa es la información que este artículo ha puesto sobre la mesa. Lo que el jugador haga con ella es asunto suyo.
Preguntas frecuentes sobre Mega Moolah
¿Cuál es el RTP y la volatilidad de la tragaperras Mega Moolah?
El RTP del Mega Moolah original es del 88,12%, significativamente por debajo de la media del sector, que ronda el 96% en slots de calidad. La volatilidad está clasificada como media, lo que sitúa al juego en un perfil equilibrado entre secuencias de pérdidas y premios de importe moderado. La combinación RTP bajo y volatilidad media es característica de los juegos con jackpot progresivo de gran tamaño.
¿Cuánto se puede ganar en el jackpot progresivo de Mega Moolah?
El mayor premio pagado por Mega Moolah fue de 17.879.645 €, ganado en una sesión de Betway. El jackpot Mega tiene un seed mínimo garantizado de 1.000.000 de libras esterlinas y crece con cada apuesta en la red global de Games Global. La red ha repartido más de mil millones de euros en premios desde 2006.
¿Cómo funcionan los giros gratis en la slot Mega Moolah?
Tres o más símbolos scatter del mono activan 15 giros gratis con multiplicadores de hasta x3. La ronda puede reactivarse si dentro de ella vuelven a aparecer tres o más scatters. Los giros gratis de la saga Mega Moolah son internos al juego; los giros gratis promocionales de los casinos online son una mecánica distinta, vinculada a bonos de bienvenida.
¿Qué casinos online españoles ofrecen tragaperras con jackpot progresivo parecidas a Mega Moolah?
Ningún operador DGOJ ofrece Mega Moolah original. Los diez operadores analizados en esta guía (Bet365, Casino Barcelona, Luckia, William Hill, Betway, PlayUZU, Codere, bwin, Betfair y Sportium) ofrecen tragaperras con jackpot progresivo de otros proveedores como alternativa, todas ellas dentro del marco regulado español con protección DGOJ.
¿Es seguro jugar a tragaperras con jackpot progresivo en casinos regulados en España?
Sí, en el sentido de que el jugador opera bajo el paraguas del regulador español: fondos segregados, KYC obligatorio, límites de depósito aplicables, herramientas de juego responsable activables, recurso ante la DGOJ en caso de disputa. La seguridad regulatoria no elimina el riesgo financiero del juego, pero garantiza que el marco en el que se juega está supervisado y auditado.
Giros gratis sin depósito: ¿existen de verdad en los casinos con licencia DGOJ?
Sí existen, aunque son menos frecuentes que los giros gratuitos vinculados a un primer depósito. Luckia ofrece 30 € sin depósito, una cifra en metálico que el jugador puede usar sin haber ingresado fondos; Sportium suma 10 € sin depósito a su oferta de bienvenida. Ambos formatos exigen verificación documental completa antes de poder retirar las ganancias derivadas del saldo sin depósito, igual que ocurre con cualquier bono en el marco DGOJ.
La diferencia entre giros sin depósito y giros tras depósito es importante. Los giros sin depósito suelen estar vinculados a una tragaperras concreta (lo que el operador define en los términos de la promoción), con un valor por giro fijo (a menudo el mínimo de la slot, por ejemplo 0,10 € o 0,20 €) y un límite máximo de ganancia derivado del bono. Los giros tras depósito suelen ofrecer más flexibilidad en importe por giro y, en algunos operadores, acceso a un catálogo más amplio de slots elegibles. El jugador debe leer ambos tipos de condiciones: un bono sin depósito de 30 € con un límite de retirada de 100 € no es lo mismo que un bono de 30 € sin techo de retirada.
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